Οι στίχοι του cd “Aleli – De Creta a Buenos Aires”

ALELI DISC_IVNEW-01

 

VERGÜENZA - Luis Borda

Vienen por mar con su furia y dolor,

cambian la sal por un poco de amor.

Una ilusiσn borra el miedo,

que ocultan sus ojos

la noche de horror.

 

Vienen por mar con su lengua y color,

dejan atrás lo que el hoy les negó.

Una promesa que alumbre,

en el frío helado,

un mundo mejor.

 

Duérmete mi niño, bebe un poco mαs.

duerme que la orilla, ya esta por llegar.

Duérmete en mis brazos, de amor y de sed,

suen(i)a con un mundo de frutas y de miel.

 

Fronteras,

muros de ignorancia.

que unas voces huecas,

quieren explicar.

 

Vergüenza!

sobran las palabras,

como si supieran

quieren explicar.

 

La orilla deseada nunca llegarα,

el mar turbulento trago la ilusión,

Son almas perdidas en busca de amor,

que han dado en el muro de la incomprensión.

 

VIVO, EN SAN TELMO – Luis Borda

Vivo, en San Telmo, en Buenos Aires,

va recorriendo lunas y calles,

buscando amores, mugre, coraje,

vaga el recuerdo, solo, sin nadie.

 

Solo en San Telmo late su corazón!

 

Pisa su huella el recuerdo madre.

Padre del río, del sol y el aire.

Barcos del miedo, muelles del hambre,

dagas de plata, piel, mestizaje.

 

Solo en San Telmo late su corazón!

 

Cuando la luz en el cielo se abre,

mira hacia abajo, quiere olvidarse,

cierra los ojos por un instantes,

busca refugio por esas calles.

 

Solo en San Telmo late su corazón!

 

Vivo, en San Telmo, en Buenos Aires,

vaga el recuerdo en busca de alguien,

que ponga el pecho para quedarse,

porque el olvido no tiene razón.

 

Solo en San Telmo late su corazón!

 

Pintan su ruina los que la esquivan,

pa´que parezca que nada pasó,

pero es la historia la que camina,

con sus harapos de sol a a sol.

 

Solo en San Telmo late su corazón.

 

Pero es recuerdo y mejor no olvidarse

que del destino no hay quien se salve.

Arden las piedras, quema la tarde,

sudan los cuerpos salando el aire.

 

Solo en San Telmo late su corazón.

 

Vivo, en Sal Telmo, en Buenos Aires,

vaga el recuerdo mordiendo el aire,

buscando amores, mugre, coraje,

porque el olvido no tiene razón.

 

Solo en San Telmo late su corazón.

Vivo, en San Telmo, late su corazón!

 

LOCA EN NUBES – Luis Borda/Kristina Dengler/Γεωργία Βεληβασάκη

Sus ojos perdidos, de cielo,

recuerdos de un dolor

que se hizo olvido con el tiempo.

La vida pudo más y despertó en su corazón,

como si fuera la ultima canción,

la melodía que dejo el amor.

 

Sus manos tocaron su boca

y ella se estremeció

pensando si no estaba loca,

su mundo tambaleo

y se entrego,

quiso beber

del manantial

de rio dulce de su risa, del recuerdo…

 

Αγάπησα η τρελή

Του σύννεφου φιλί

Διψώ για τα παλιά

Μα πια δεν ωφελεί να είμαι εδώ

Κι εσύ μακριά μου

 

Δως μου να πιω

Ποτάμι της μνήμης πικρό

 

Locura que rondas mis días

Si muere la ilusión

tu vida es nada sin mi vida

Si pierdo la razón

compartirás mi soledad,

será preciso ponerse a buscar

La risa fresca de su corazón.

 

Locura que cierras la herida,

no se si es un amor

o una vez mas su despedida,

La tarde enmudeció

solo se escucha un triste „cuando“

el miedo del amor,

de nuevo, esta acechando.

 

ATAHUALPA – Luis Borda

Con su voz cantó a la tierra, cantó a la lluvia y al monte,

el viento fué su bandera, su patria fué el horizonte.

Descubriendo la poesía lo acunaban las estrellas,

con toda sabiduría dejo su herencia en la tierra.

 

A la zurda el corazón a la zurda la guitarra,

la historia te esta esperando que vuelvas para contarla

Atahualpa no te has ido, dejaste un verso en el alma.

 

Los ejes de tu carreta son los que suenan mas puros,

Porque al sonar con el viento van despertando el futuro.

Perseguido el payador, debió de dejar su tierra,

Pero alumbró su poesía como una luz en la niebla.

 

A la zurda el corazón a la zurda la guitarra,

La historia te esta esperando a que vuelvas pa` contarla

Atahualpa no te has ido, dejaste un verso en el alma.

 

ALELI – Luis Borda

No estoy muy seguro si eras vos

Hoy te vi correr en la estación

y de pronto un fuego me abrazo

No estoy bien seguro si eras vos

 

No estoy muy seguro si era yo

O si acaso el tiempo no paso

O si mi deseo pudo mαs

Y en aquella soledad

No estoy seguro si eras vos

 

Alelí…

 

Y en esa tarde me dejaste con un beso

tu pañuelo de esperanzas con aroma de Alelí

Y hoy comprendimos que el amor se te hizo pueblo

Y entregaste con tu vuelo una luz que hoy vive en aquí.

 

Alelí…

 

Ando como un loco sin tu amor

Hoy paso mi vida en la estación

Voy con mi esperanza en cada tren,

en cada banco del anden.

He de encontrarte alguna vez

 

No estoy tan seguro si eras vos

Hoy te vi correr en la estación

y de pronto un fuego me abrazo

No estoy muy seguro si eras vos

No estoy seguro si soy yo

 

Alelí…

 

EL COLOR DE LA MAÑANA – Luis Borda

La maňana pintó con su brillo

color amarillo los rayos del sol,

yo quisiera que todos lo vieran,

como se desprende del río el color!

 

En el barrio se abren  las ventanas

y en cada manzana suena una canción

y el ofrece colores al viento,

loco de contento late un corazón.

 

Amarillo, amarillo, amarillo amaneció.

Amarillo, amarillo, amarillo amarilló.

Pero al verlo llegar al lugar,

donde yo encontre΄ el color del amor y la amistad,

te lo quiero dar!

 

En la esquina me quedo parado

mirando asombrado el viento pasar.

¡Es celeste, cueste lo que cueste,

voy a perseguirlo a ver dónde va!

 

Y si encuentro algun niño perdido,

lo abrazo y lo abrigo, le doy mi amistad,

y le ofrezco este sol amarillo,

un sol encendido de felicidad.

 

GUITARRA TRISTE – Luis Borda

Dame el agua dulce de tu boca.

Dame en tu sonrisa un mundo nuevo.

Dame! que me alcanza con tus besos,

pa` embriagar mi guitarra, y aliviar su dolor.

 

De sus notas brotan los recuerdos

de alegrías, miedos y misterios.

En su cuerpo esconde las heridas,

que por mas que parezca, nunca se han de borrar.

 

Y es su destino,

desafiar al viento.

Su barco es madera,

sos cielo, sos mar.

 

Vetas,

que calando en mi alma,

va buscando el fondo

de mi soledad.

 

Suena por la herida del que sufre,

vibra con la fuerza de la tierra,

es como una espada en pie de guerra.

Si la mano no tiembla,

cantara hasta el final.

 

Dame, el río dulce de tu boca,

dame un mundo nuevo en tu sonido.

Dame! Si has venido con tus besos,

a embriagar mi guitarra, y aliviar mi dolor.

 

Copla,

aliada de un sueño,

de caminos viejos,

y otros por andar.

 

Cuerdas,

que enredando el alba,

convocando al canto,

van pidiendo mαs.

 

BAIONGA – Luis Borda

Tengo una nota que me ronda en la cabeza,

cuando viene la tristeza se empieza a mover

Es una nota  chiquitita,  redondita

que me clava su puntita como un alfiler.

 

Toda la gente me pregunta – que le pasa?

cuando me ven aquí bailando en el taller.

Yo les contesto que se debe a una notita

que me clava su puntita como un alfiler.

 

Hay discusiones al respecto, hay opiniones.

Sabios hacen objeciones, que no puede ser!

Yo les contesto que se debe a una notita

que me clava su puntita como un alfiler.

 

Voy a tener que hacerme un tiempo

y reencontrarme con mis cosas.

Con don Camilo, Robertito y Don(i)a Rosa

y los muchachos del café.

 

Anduve tanto dando vueltas

y no olvidé lo más profundo:

No hay otra cosa más hermosa en este mundo,

que tener libre los pies.

 

Si en un momento te obnubila la tristeza

y el mundo entero, parece no valer:

Hay una nota  chiquitita,  redondita

que te clava su puntita como un alfiler.

 

Y si te ven bailando solo en cualquier parte

Y se comenta que estas más loco que ayer:

Es una nota  chiquitita,  redondita

que te clava su puntita como un alfiler.

 

ΜΕΛΙ – Ανθούλα Αθανασιάδου/Luis Borda

Έγινε λευκό λουλούδι

Μπες στον κήπο να το κόψεις

Και τη νύχτα μην το διώξεις

 

Έγινα φωνή και νότα

Μελωδία να ψιθυρίσεις

Έλα να με τραγουδήσεις

 

Μέλι γέμισα για σένα

Έλα για να το τρυγήσεις

Μες στη γύρη μου να ζήσεις

 

Una estela dulce, dulce

como una canción sin dueňo

me ha enredado entre tus suenios

 

Bruma tibia, leve bruma

lleva el viento por la arena

la poesía de tus huellas

 

Luna de la orilla suave,

suave se abre, luna llena

Noche de la extrema luna

Luna llena de diamantes,

de diamantes tu corola

luna que la brisa besa

 

Μέλι γέμισα για σένα….

 

Ven y bebe de mi boca

las palabras que en silencio

he guardado para darte, a vos

 

LA PASTORA (ΜΙΑ ΒΟΣΚΟΠΟΥΛΑ) – σεφαραδίτικο/Γεώργιος Ζαλοκώστας

Una pastora yo amí,

una hija hermosa

de mi chiquez yo la adorí,

más que ella no amí.

 

Μια βοσκοπούλα αγάπησα

Μια ζηλεμένη κόρη

Και την αγάπησα πολύ

Ήμουν αλάλητο πουλί

Δέκα χρονών αγόρι

 

Un día que estábamos

en la puerta asentados

la dije yo: Por ti, mi flor,

me muero de amor.

 

Μεγάλωσα και τη ζητώ

Άλλον ζητάει η καρδιά της

Και με ξεχνάει τ΄ ορφανό

Εγώ, όμως, δεν το λησμονώ

Ποτέ το φίλημά της

 

Me engrandecí y la busquí

otro tomó y la perdí.

ella se olvidó de mi

ma siempre yo la ami.

 

ΑΓΡΙΜΙΑ ΚΙ ΑΓΡΙΜΑΚΙΑ ΜΟΥ (ριζίτικο παραδοσιακό της Κρήτης)

Αγρίμια κι αγριμάκια μου

Λάφια μου μερωμένα

Πέστε μου πού ΄ναι οι τόποι σας

 

Πέστε πού ΄ναι οι τόποι σας

Και πού ΄ν΄ τα χειμαδιά σας

Γκρεμνά ΄ναι εμάς οι τόποι μας

 

Γκρεμνά ΄ναι εμάς οι τόποι μας

Λέσκες τα χειμαδιά μας

Τα σπηλιαράκια του βουνού

 

Τα σπηλιαράκια του βουνού

Είναι να είναι τα γονικά μας

Αγρίμια κι αγριμάκια μου

 

 

VOLVER – Carlos Gardel

Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor.
Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve
al primer amor.

La quieta calle
donde el eco dijo
tuya es su vida
tuyo es su querer.
Bajo el burlón
mirar de las estrellas
que con indiferencia
hoy me ven volver.

Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenen mi soñar.
Pero el viajero que huye
tarde o temprano
detiene su andar.

Y aunque el olvido
que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión,
Guardo escondida
una esperanza humilde
que es toda la fortuna
de mi corazón.